Invención de la bombilla
La bombilla de luz incandescente comercialmente viable fue perfeccionada por Thomas Edison, quien logró un diseño duradero con filamento de carbono y vacío en su interior. Aunque no inventó la bombilla, Edison optimizó un concepto ya desarrollado desde principios del siglo XIX por científicos como Humphry Davy, quien experimentó con el arco voltaico y filamentos de platino.
El diseño de Edison, patentado en 1880, marcó un avance significativo, permitiendo 40 horas de uso, frente a las versiones previas que eran costosas y de corta duración. Paralelamente, Joseph Swan desarrolló una bombilla similar, pero menos eficiente. Edison también creó un sistema de distribución eléctrica para popularizar su invento.
A partir de 1904, William Coolidge introdujo filamentos de tungsteno, más resistentes y eficientes, y en 1913 Irving Langmuir incorporó gases inertes como el argón para mejorar la luminosidad. Sin embargo, hacia los años 50, la baja eficiencia de las bombillas incandescentes, que convertían solo un 10% de la energía en luz, llevó a su declive.
Hoy en día, los LED han reemplazado a las bombillas tradicionales gracias a su eficiencia y larga vida útil, lograda tras décadas de avances, como la creación del LED azul en 1990, esencial para generar luz blanca. Este avance fue reconocido con el Nobel de Física en 2014.

Comentarios
Publicar un comentario